La principal misión de un hotel
es crear un ambiente cálido que permita al cliente
sentirse lo más cómodo posible, como en casa. Para ello es necesario dotar
de un diseño adecuado a la recepción, a las zonas comunes, a las habitaciones y
los salones y salas de reuniones.
Gracias a la creación de “escenas” luminosas será posible recrear
un ambiente en una habitación que permita al cliente tanto relajarse como seguir
trabajando. Esto mismo es adecuado para otras estancias como salones de forma que
se escoja un cierto grado iluminación en función de la ocupación o de la actividad
que se desarrolle en él.
En este tipo de edificios es
fundamental la flexibilidad de la instalación
de forma que automáticamente ésta se comporte según sea conveniente (salón divisible
por paneles según el uso a darle) sin necesidad
de realizar cambios en el cableado cuando se cambie el uso o la disposición
del mobiliario de una habitación.
De cara a la propiedad
del hotel, la instalación domótica va a suponer, por una parte, un
elemento diferenciador de cara a la competencia y por otra una herramienta
que proporcionará un ahorro energético
al posibilitar en encendido y apagado de luces por detección de movimiento y nivel
de luminosidad existente en zonas comunes, así como el corte del sistema de climatización
de una habitación o estancia en el caso de que se detecte la apertura de puertas
o ventanas. Por último y gracias a una representación
virtual de todo el hotel será posible desde conocer la ocupación de una
habitación a detectar una posible fuga de agua o un incendio en una determinada
zona del hotel.