Las necesidades confort y seguridad
de las personas que viven en residencias de la tercera edad, que acuden asiduamente
a centros de día o que viviendo solas en casa tienen algún tipo minusvalía o limitación
por causa de una enfermedad o simplemente por motivos de edad difieren de forma
importante respecto a las personas que no poseen ningún tipo de discapacidad.
Para este tipo de edificios
y para las personas que en ellos habitan es posible diseñar una instalación que
por una parte mejore la calidad de vida de las
personas a la vez que incrementa
su seguridad. Para conseguir esto, es posible
la instalación de tiradores de emergencia
en puntos claves (cerca de la cama, baños, etc.), encendidos automáticos de luces
por detección de movimiento con el objetivo de evitar caídas por las noches, etc.
Asimismo, es posible incluir dispositivos de control integrado de iluminación, climatización
y otras instalaciones existentes habitualmente en viviendas, que permitan
incrementar el grado de autonomía de este sector de la población.
Desde el punto
de vista de la gestión del edificio y del control de las personas que en ellos podemos
encontrar, se pueden incorporar sistemas de
control de acceso, control de errantes, vigilancia a través de la monitorización
de señales en la instalación gracias a una visualización o mediante cámaras de vídeo
integradas que permitan detectar comportamientos anómalos o situaciones de emergencia.